sábado, 11 de septiembre de 2010

UNA FRONTERA CALIENTE

UNA FRONTERA CALIENTE. LA ARQUITECTURA AMERICANA ENTRE EL SISTEMA Y EL ENTORNO. Claudio Caveri

En síntesis:
Frente a totalidades dadas-asociación inductiva de los diversos.
Sólo hay un camino que hoy día cuestiona el sistema, es el no tomar distancia separativa, el no tomar distancia critica, que pretenda abarcar la totalidad, sino por el contrario arraigar profundamente en su lugar y desde allí mirar la dinámica de las relaciones en la que uno está implicado y complicado y esta forma de ver afecta la forma de hacer arquitectura.
¿Y qué hay del locus de Rossi?
Rossi utiliza el término de locus en el sentido de memoria colectiva: "La ciudad misma es la memoria colectiva de los pueblos, y como la memoria está ligada a hechos y lugares, la ciudad es el locus de la memoria colectiva",
¿Pero por qué extraño movimiento de su pensamiento hace de Rossi un personaje vital y humano por un lado y un arquitecto frío e impasible por el otro?
¿Por qué quiere una arquitectura que supere la individualidad estableciendo un mundo arquitectónico rígido y de pocos objetos?
¿Aborrece, acaso, de la arquitectura de objetos-envases consumistas? Seguro... pero ¿no cae en una aristocrática racionalidad que termina en la muerte de la arquitectura transformada en puro y mudo fondo escénico? ¿No termina por hacer una arquitectura que no acepta la heterogeneidad? Rossi no pudo abandonar la visión hegeliana de la historia, como concepto objetivo, donde lo subjetivo se pierde.
Y la consecuencia natural para él es que la arquitectura es como la Gran Historia: un Monumento.
"¿De qué manera la historia habla mediante el arte? Ello acaece ante todo a través de los monumentos arquitectónicos que son la expresión voluntaria del poder, sea en nombre del estado, sea de la religión”.


Tal vez, en este arraigo o territorialización radique la diferente sensibilidad de arios y semitas con respecto al espacio.
El mundo cueva es tan diferente del mundo fáustico como lejanía, con su apasionado afán de profundidad, como diferente son ambos del mundo griego como conjunto de cosas corporales.

Ese espacio entre, ese espacio difícil, muchas veces tortuoso, por momentos armónico y armonioso, ese espacio que crea nichos habitables, cuevas y lugares comunes, ese espacio disperso pero vital.
"El mundo tal como se dilata ante la vigilia mágica, posee una especie de extensión que puede llamarse cueviforme”. Y en ese sentido, la América mestiza, esa América profunda de Kusch ¿no supone en su tarea de balance la integración del espacio como realidad viviente?
Entonces, espacio no como categoría sustantivada, abstracta, recipiente, envase o patio de objetos. No espacio por un lado y cosas por el otro, sino espacio cosa, cosas espaciosas y relaciones entre membranas separativas y comunicativas -burbujas permeables-, cosas que hacen sus lugares y desde él se relacionan.

En síntesis:

             Espacio cosa, y no cosas en el espacio -patio de objetos-

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.